sábado, 26 de noviembre de 2011

Sobre el bajismo

Hace poco un periodico nacional refería la noticia de una italiana que llevaba mas de nueve años sin ir a su trabajo fingiendo bajas; se referían a ella como la reina de absentismo laboral. Yo diria, simple aficionada. Quiero explicar aquí la historia de un antiguo compañero de oficina con el coincidi un par de meses los dos años que estuve en esa oficina. Yo me incorporé en Marzo y me señalaron una mesa vacia perteneciente a Nacho, de baja en aquel momento. Yo me olvidé de él hasta que apareció por Noviembre. El ciclo que repetía este sujeto era el siguiente:

7 de enero (vuelta de las vacaciones). la mujer de Nacho llama al jefe diciendo que Nacho está resfriado y que no puede ir a trabajar. Comienza la baja.

Febrero: continuan llegando los partes de baja regularmente. El jefe llama para interesarse por la salud de Nacho pero está tan mal que no puede ni atender al telefono. El resfriado se complica.

Abril: El resfriado es ya una neumonia. Continuan llegando los partes de baja.

Junio: por fin Nacho se ha curado del resfriado pero se encuentra tan abatido que comienza una depresion. Continuan llegando los partes de baja.

Julio: la depresion se agrava. Todos tememos por su vida. Continuan llegando los partes de baja.

Septiembre: Poco a poco, con reposo, Nacho empieza a sentirse mejor. Continuan llegando los partes de baja.

Mediados de Noviembre: Nacho se da de alta y aparece por la oficina. Está una semana y coge su preceptivo mes de vacaciones y dias de permiso que legalmente le corresponden que le dan hasta primeros de enero. Se repite el ciclo.

Un día me encontré con una compañera mas vieja que me dijo que Nacho llevaba repitiendo este ciclo desde que su hija nació y su hija tená 23 años. Durante esos 23 años la dirección de la empresa no molestó a Nacho ni una sola vez. Es más, el segundo año que yo estuve en esa oficina su jefe de negociado se interesó por las continuas bajas del sujeto y la dirección le recriminó ese interés.

Podría pensarse que la actitud de Nacho le granjeaba enemistad o rechazo por parte del resto de compañeros de trabajo. Nada mas lejos de la realidad, todos le comprendían y apoyaban. Solo yo me mostraba escandalizado por la inmensa cara dura del sujeto. Me acordé del caso de Jesus cuando el populacho preferió poner en libertad al bandido Barrabás... Cuando las personas no saben distinguir el bien del mal y cuando los buenos no hacen nada, los malos siempre triunfan.