lunes, 25 de octubre de 2010

Viejos remedios

Hace pocos dias que han inaugurado la remodelacion de la Plaza de España y, por lo visto, ya han empezado los destrozos. Cuando pienso en lo que le pasa a la Plaza de España me acuerdo del pasado. Hasta el año 1972 la feria de abril se celebrara en el
prado de San Sebastian y eran muchas miles de personas las que estaban permanentemente en la plaza comiendo, descansando o incluso orinando. Pero a nadie se le ocurria liarse a patadas con los azulejos.

Hasta el año 1975 en los jardines de Cristina habia una estación meteorologica, preciosa, equipada con termómetro, barómetro, higrómetro, reloj... instrumentos de precisión que eran objeto de admiración. Nada mas morir Franco, la estacion fué objeto de varios ataques vandálicos y de ella lo unico que queda es el recuerdo.

Muchas veces me pregunto si esto habria sido evitable. Y la respuesta es que si. Para mi, que no entiendo nada de leyes, se me viene a la cabeza una charla que nos dió un capitan jurídico los primeros dias del servicio militar. Decia ese buen señor que cuando alguien comete un asesinato y se condena a muerte al autor, la sociedad no gana nada con la muerte del criminal ya que no resucita a la victima. Pero si hay un beneficio y es el disuasivo: la muerte de los culpables tiene el efecto de disuadir a aquellos que esten pensando en cometer el mismo crimen.

Puede parecer una obviedad pero esta afirmación no la conoce ni el 95 % de la sociedad. Si preguntaramos, la mayoria de los individuos nos diria que la cárcel sirve para rehabilitar al criminal. Como si los criminales no supiera que lo que lo que hacen esta mal. La idea de que las carceles rehabilitan es otra de las intoxicaciones a la conciencia colectiva por parte de la ideologia progre.

Con esto quiero decir que es muy facil acabar con el vandalismo urbano. ¿Que lo dudan? ¿Se acuerdan del terrorismo callejero por parte de los cachorros de ETA? Solo bastó hacer responsables a los padres del pago de los autobuses incendiados para que los incidentes cesaran.

Uno de los efectos de la ideologia progre es cambiar viejos remedios de eficacia probada por otros que son mas nuevos, mas absurdos y mas inutiles.

1 comentario:

  1. Vergonzoso y lamentable.
    El otro día me comentaba un amigo,visitante asiduo de Sevilla de forma periódica, que el estado de la ciudad es desastroso.
    Está abandonada a su suerte.

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