lunes, 6 de septiembre de 2010

Memoria Historica: La fosa de Cazalla

Los de la memoria historica estan ultimamente muy alborozados porque han descubierto en Cazalla de la Sierra una fosa de represaliados de Franco. Es impresionante el ruido mediatico que estan montando los partidarios de ZP con estos asuntos. Y, para mi lo peor, como manipulan a la gente y le insuflan el mismo odio que respiraron sus abuelos y que tanto les costó. Nunca se me olvidará hace cinco o seis años en un “Informe Semanal” de TVE a una joven de Morón de la Frontera medio analfabeta por su forma de expresarse decir a la camara que “no podia dormir por el sufrimiento que padecia porque Franco fusiló a su abuelo”.
Cada vez que se refieren a los represaliados por Franco siempre se pronuncian las mismas palabras: defensores de la legalidad establecida y de la democracia, inocentes que no merecian esa suerte, etc..
El caso es que me ha picado la curiosidad con el asunto de Cazalla de la Sierra y en un libro que tengo he encontrado esto:

Texto extraido del libro de Nicolás Salas “SEVILLA FUE LA CLAVE”, tomo II, editorial Castillejo, ISBN: 84-8058-004-6, en las paginas 518 y 519:

“...Cazalla de la Sierra, ganada por las tropas nacionales el día 12 de agosto, fue durante casi un mes escenario de horribles matanzas. Sesenta y tres personas fueron asesinadas, y los saqueos e incendios de edificios, con cuantiosas pérdidas materiales y de obras de arte, colocan a Cazalla de la Sierra en el tercer lugar de la provincia dentro del balance trágico de la revolución.
Fueron varios los actos vandálicos realizados por las milicias del Frente Popular, como el cometido con el cadáver de una religiosa agustina, que fue quemado en una pira formada con las imágenes de varios templos.
Entre los numerosos edificios civiles y religiosos que fueron asal¬tados, destruyendo y llevándose los bienes de su interior, estaban las iglesias de Nuestra Señora de Consolación, de San Benito, de San Agustín, de San Francisco, de Madre de Dios, de Nuestra Señora del Carmen, de los Remedios y la ermita de Nuestra Señora del Monte, patrona de Cazalla de la Sierra.
Las sesenta y tres personas asesinadas, fueron las siguientes:
Antonio Jesús Díaz Ramos, sacerdote; Antonio Trigo Mateo, Angel Aumesquet Gallego, Antonio Murillo Rico, Antonio Gallego, López, Antonio Yáñez Chaves, anciano labrador; Arturo García Carrasco, Enrique Palacios Morabá, estudiante; Carmelo Merchán Sil¬va, Fernando Merchán Ovelar, Cayetano Gil Bernabé, Camilo Pérez Blázquez, Dionisio Moyano Yáñez, Eduardo Gómez Rodríguez, Sebastián Gómez Rodríguez, Francisco Monrabá Ruiz-Canela, Rafael Pablo Sáenz, Félix Pablo Albis, estudiante; Manuel Pablo Albis, estu¬diante; Emilio Castilla Vela, anciano labrador; José Martínez Huertas, Joaquín Vázquez Muñoz, carpintero y José Emilio Rodríguez Martí¬nez, estudiante de 19 años, ambos de Falange Española; Manuel Leoncio García, Rafael Rico Armenta, Cristóbal Pérez Pascual, farma¬céutico; Gabriel López-Cepero Muro, anciano labrador; Pedro López- Cepero y Ovelar, Lorenzo Bermejo Martín, Manuel Espina Oliver, Ricardo Espina León, Manuel Palacios Rodríguez, Manuel Cubero Lorenzo, Manuel Soriano Conde, Saturnino Rodríguez Hernández, Rafael Luque Blanco, brigada de la Guardia Civil; José Losada Ruiz, sargento de la Guardia Civil; José Montero Rueda y Francisco Agua¬do Becerril, ambos cabos de la Guardia Civil; y Antonio Higuera Pelí¬cano, Antonio Rodríguez Pelícano, Andrés Vila Requena, Diego Gar¬cía Becerra, Diego Luis de Guevara, Diego Medina Hidalgo, Emilio Aparicio Rodríguez, Felipe Pereda Iñiguez, Francisco Limón Gutié¬rrez, Francisco Blanco Durán, Francisco Martín Fernández, José Ber¬mejo Moreno, Santiago Pérez Pérez y Segundo González González, todos guardias civiles19. Manuel Carranco Spínola, Juan Piñero Ber¬nabé, Luis Carranco Spínola, Bartolomé Verdugo Sauce, Francisco Piñero García, Manuel Domínguez García, Gabriel López-Cepero Ovelar, Carlos Gómez Rico y Antonio Palacios Monrabá. La mayo¬ría de los asesinatos fueron cometidos en la cárcel, disparando contra los presos indefensos. La voz cantante la llevó una miliciana comunis¬ta apodada «La Francesa», quien iniciaba personalmente las matanzas disparando su pistola sobre uno de los detenidos.

Nota a pié de página: la matanza de casi toda la guarnición del cuartel de la guardia civil se produjo por la traición de un oficial republicano, que fue fusilado cuandio ocuparon el pueblo los nacionalistas”

No dudo que Franco tuvo que matar a muchos inocentes. De hecho, en las guerras mueren mayoritariamente inocentes que no han hecho nada y cuyo unico crimen fué estar en el lugar equivocado en el momento mas inoportuno. Pero en este caso en particular en el que “los defensores de la legalidad y la democracia” se dedicaron a matar curas, monjas, campesinos, tenderos, guardias civiles e incendiar iglesias, conventos y otros edificios. Bonita manera de “defender la legalidad establecida”. ¿Que pensaban que iban a hacer las tropas franquistas al liberar el pueblo? ¿Darles palmadas de felictacion por la labor hecha?

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